Hace rato no escribo acá, a veces la situaciones de la vida nos ahogan el tiempo y las expresiones si bien están latentes en la mente se entretienen en trivialidades.
Creo que a veces es más fácil que engañen al mundo que yo pueda esconder mis sentimientos. Así lo siento cuando debo decir las cosas, pero a veces simplemente me detengo y me trago mi valentía, ¿sera que cuando uno ama se hace valiente pero a la vez precavido?
Me paso algo raro con la mujer que ame cuando comenzaba a ser soltera y luego se alejo con alguien. Pasaron algunos años y el destino nos volvió a cruzar, ella esta igual para mi alma, despertando sentimientos inclaudicables, fogoneando el corazón con el fuego de su mirada.
¿Pero que paso? Simplemente hablamos y en el momento que le quería decir que nunca la deje de sentir como parte de mi corazón tuve una pequeña duda. Esa duda que detiene el mundo, paraliza el tiempo y te come los sueños.
Me hizo sentir vulnerable, porque más allá del ambiente falso que nos rodeaba eramos reales, porque aunque muchas veces las locuras son duplicadas nunca pierden la esencia de la primera vez.
Es difícil explicar lo débil que somos ante los ojos de otra persona, es difícil explicar como un beso en el cuello puede obligarte a temblar, es difícil no sentirte nervioso en el momento en que la tensión te encuentra en tu verdadero estado de indefensa.
Creo que caí en la trampa nuevamente, pero se que pasara este momento, conocerá a otra persona y el destino dentro de algunos años nos volverá a encontrar solteros. Seguiré con la valentía para jugármela por ella, pero siendo precavido y medio flojo a la hora de medir los tiempo de hablar.
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